EE. UU. aprueba una venta de defensa aérea a los Países Bajos por 294 millones de dólares: 16 sistemas infrarrojos y 38 receptores de alerta de radar

El Departamento de Estado de Estados Unidos aprobó una posible venta militar a los Países Bajos por un valor estimado de 294 millones de dólares, centrada en sistemas de contramedidas infrarrojas y equipos de alerta de radar para aeronaves tripuladas. El paquete fue notificado al Congreso a través de la Agencia de Cooperación en Seguridad de Defensa (DSCA), el paso administrativo habitual antes de que una venta de este tipo avance hacia un contrato formal.
El núcleo del paquete está formado por 16 sistemas OT-228/U, conocidos como Contramedida Infrarroja Común (CIRCM), junto con 38 receptores de alerta de radar AN/APR-39E(V)2. La notificación incluye además asistencia técnica, trabajo de ingeniería, formación, transporte y apoyo logístico vinculado al equipo.
Ambos sistemas cumplen funciones distintas pero complementarias. El CIRCM está diseñado para proteger a las aeronaves de misiles guiados por calor, interfiriendo su mecanismo de rastreo infrarrojo, mientras que el AN/APR-39E(V)2 avisa a la tripulación cuando el avión ha sido detectado por un radar, dándole tiempo para reaccionar ante la amenaza.
La planta de Northrop Grumman en Rolling Meadows, Illinois, figura como el contratista principal de la operación. Según la notificación de la DSCA, la ejecución de la venta no requerirá el envío de personal adicional del gobierno estadounidense ni del contratista a los Países Bajos, lo que sugiere que el trabajo se integrará en los mecanismos de apoyo ya existentes.
Según informó The Defense Post el 21 de octubre de 2026, esta aprobación se inserta en una serie reciente de adquisiciones de defensa neerlandesas. El país ya había ampliado su programa de defensa aérea CITADEL junto con la noruega Kongsberg, en un acuerdo valorado en unos 155 millones de dólares.
En paralelo, los Países Bajos firmaron con Suecia una carta de intenciones para adquirir el avión de alerta temprana GlobalEye, fabricado por Saab, y además cerraron un acuerdo marco con la misma Saab para los sistemas de camuflaje móvil Barracuda. Vistos en conjunto, estos movimientos apuntan a un esfuerzo neerlandés por reforzar sus capacidades de defensa aérea y guerra electrónica en varios frentes a la vez, más que a través de un único programa aislado.
Si se comparan las cifras, el nuevo paquete, de unos 294 millones de dólares, duplica casi el valor de la ampliación de CITADEL, de 155 millones. Esa diferencia sugiere que el equipo de supervivencia para aeronaves tripuladas ha absorbido una parte comparativamente grande del gasto de defensa neerlandés en poder aéreo durante 2026.
Conviene aclarar que una notificación de la DSCA no equivale a un contrato cerrado. Esta etapa marca el momento en que el gobierno estadounidense informa formalmente al Congreso de una posible venta; los términos finales, el calendario de entregas y las cantidades exactas todavía pueden ajustarse antes de la firma definitiva, que solo llega tras un periodo reglamentario de revisión parlamentaria.
Como miembro de la OTAN, los Países Bajos siguen desarrollando capacidades en línea con el enfoque más amplio de la alianza hacia la defensa aérea colectiva y la resiliencia frente a la guerra electrónica. Este tipo de inversión en contramedidas infrarrojas y sistemas de alerta de radar suele orientarse a mejorar la supervivencia de las plataformas tripuladas frente a sistemas de defensa aérea cada vez más sofisticados.
El sistema CIRCM, desarrollado por Northrop Grumman, es una tecnología de contramedida infrarroja basada en láser que ya utilizan el Ejército de EE. UU. y varios aliados de la OTAN. Se activa de forma automática cuando los sensores de aproximación de misiles detectan una amenaza entrante, y busca anular el sistema de guiado térmico del misil atacante.
El receptor de alerta de radar AN/APR-39E(V)2, por su parte, detecta las emisiones de radar dirigidas contra la aeronave y emite avisos visuales y sonoros a la tripulación. Esto permite a los pilotos elegir la maniobra evasiva o la contramedida más adecuada según el tipo y la dirección de la amenaza.
Ni la notificación de la DSCA ni la información disponible precisan qué tipo de aeronave del inventario neerlandés recibirá este equipo. Varios tipos de aviones operados por los Países Bajos podrían, en principio, integrar este tipo de sistema defensivo, pero no se ha confirmado una plataforma concreta.
Con esta nueva aprobación, la actividad de adquisición de defensa neerlandesa muestra un claro repunte a lo largo de 2026. La ampliación de CITADEL, la carta de intenciones por el GlobalEye, el acuerdo marco de Barracuda y ahora el paquete de CIRCM y receptores de alerta de radar sugieren que el país está actualizando de forma simultánea su defensa aérea y su capacidad de guerra electrónica, en lugar de tratarlas como procesos separados.
Los paquetes aprobados a través del mecanismo de ventas militares extranjeras de EE. UU. suelen entenderse como parte del esfuerzo de un país comprador por modernizar su inventario existente frente a un entorno de amenazas en evolución. El paso neerlandés se alinea con una tendencia más amplia entre los aliados de la OTAN en los flancos norte y este de la alianza, orientada a reforzar la resiliencia de sus fuerzas aéreas frente a la guerra electrónica.
Fuentes
– The Defense Post, «US Approves $294M Aircraft Defense Systems Sale to Netherlands», por Giulia Bernacchi, 21 de octubre de 2026, https://thedefensepost.com/2026/10/21/us-aircraft-defense-sale-netherlands/ — Fuente principal para el alcance de la venta, los detalles de los sistemas, el contratista y el contexto.

