TAYFUN Block-3: el misil balístico antibuque de Türkiye impacta un blanco naval en movimiento

ROKETSAN ha marcado un hito estratégico: su misil balístico TAYFUN Block-3 impactó contra un buque de superficie no tripulado en movimiento —de unos 7 metros de eslora— en el mar Negro, en un ensayo lanzado desde el campo de pruebas de Sinop.
La clave del ensayo reside en la cabeza buscadora terminal (terminal seeker), un sensor que se activa en la fase final del vuelo y permite al misil corregir su trayectoria para alcanzar un objetivo naval que maniobra. Sin este sistema, un misil balístico convencional solo puede batir posiciones fijas de coordenadas conocidas.
Durante la caída terminal, el TAYFUN Block-3 alcanza velocidad hipersónica, superior a Mach 5 —más de cinco veces la velocidad del sonido—, lo que reduce drásticamente el tiempo de reacción de las defensas enemigas y complica su interceptación.
De confirmarse su entrada en servicio, la prueba convertiría a Türkiye en el primer miembro de la OTAN con una capacidad operativa de misil balístico antibuque (ASBM, por sus siglas en inglés), una categoría de armamento que hasta ahora dominaban principalmente China, con su conocido DF-21D, e Irán.
Por qué importa: un ASBM de este tipo refuerza la estrategia de negación de acceso y área (A2/AD), que busca impedir que flotas adversarias operen con libertad cerca de la costa. En manos turcas, ampliaría la presión disuasoria sobre el mar Negro, el Mediterráneo oriental y el Egeo desde posiciones terrestres protegidas.
Las autoridades han mantenido reservados los datos oficiales sobre alcance definitivo y calendario de producción en serie, por lo que el estado exacto del programa aún es objeto de análisis.

