La Fuerza Aérea de EE. UU. inicia una nueva línea de montaje del B-21 Raider y eleva su producción un 25%

La Fuerza Aérea de EE. UU. inicia una nueva línea de montaje del B-21 Raider y eleva su producción un 25%
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La Fuerza Aérea de EE. UU. y Northrop Grumman colocaron el 29 de septiembre la primera piedra de una nueva línea de montaje final para el bombardero furtivo B-21 Raider, con el objetivo de elevar un 25% la capacidad de producción anual. Las imágenes del acto se difundieron el 2 de octubre, centradas en la planta de Northrop Grumman en la Planta 42 de la Fuerza Aérea, en Palmdale, California.

La ampliación se apoya en 4.500 millones de dólares de financiación federal acordados en febrero de 2026 y autorizados bajo la ley de conciliación presupuestaria del año fiscal 2025. Northrop Grumman aporta además unos 2.500 millones de dólares de capital propio, repartidos en varios años.

Expansión en Palmdale y Layton

Solo la ampliación de Palmdale sumará más de un millón de pies cuadrados de nuevas instalaciones. Un segundo centro, el campus «East Gate» de Northrop Grumman en Layton, Utah, de 845.000 pies cuadrados, abrió en septiembre de 2026 y suministrará componentes a la línea de montaje.

El ritmo exacto de producción del programa sigue siendo clasificado, aunque Aviation Week ha informado de que podría llegar a ocho aviones al año. El objetivo del aumento de capacidad es acelerar el calendario de entregas, no ampliar el tamaño de la flota; la primera unidad operativa sigue prevista para la base aérea de Ellsworth, en Dakota del Sur, en 2027.

El relevo del B-2

El B-21 está diseñado para sustituir a la flota de 20 B-2 Spirit de la Fuerza Aérea. El avión avanza por las fases de desarrollo y producción temprana desde su primer vuelo en noviembre de 2023; Northrop Grumman trabaja ahora simultáneamente en varias células de prueba y de producción en Palmdale.

El objetivo público del programa, de unos 100 aviones, no ha cambiado a pesar del ritmo de producción más rápido. Responsables del Pentágono han insistido en que la nueva línea busca alcanzar esa cifra antes, no revisar el tamaño total de la flota.

Disciplina de costes e ingeniería digital

Northrop Grumman atribuye a la ingeniería digital y a los modelos de «gemelo digital» el mantener una trayectoria de costes más disciplinada que la de su predecesor. La flota del B-2, recortada de 132 aviones previstos a 21 tras el fin de la Guerra Fría, terminó costando unos 2.000 millones de dólares por unidad, una cifra que persiguió al programa durante décadas. La Fuerza Aérea y Northrop Grumman afirman que mantienen el objetivo de un coste unitario del B-21 cercano a los 550 millones de dólares en valores de 2010, y que la ampliación de capacidad no altera esa meta.

Bases y cadena de suministro

En Ellsworth continúan las obras de hangares, instalaciones de mantenimiento e infraestructura para clima frío antes de la primera entrega; las bases de Dyess, en Texas, y Whiteman, en Misuri, son las otras dos ya designadas para el Raider. Northrop Grumman asegura que el aumento de capacidad se extenderá a su cadena de proveedores, aunque no ha identificado subcontratistas concretos beneficiados por la expansión.

Fuentes

– Sandboxx News, «Northrop Grumman and Air Force agree to expand B-21 production capacity as program performs strongly», sandboxx.us — utilizada para las cifras de financiación y el calendario del acuerdo.
– Air & Space Forces Magazine / Airdatanews, «U.S. Air Force to boost B-21 Raider production capacity by 25% under $4.5 billion deal», airdatanews.com — utilizada para el tamaño de las instalaciones y las cifras de capacidad.
– The War Zone (TWZ), «100 B-21 Stealth Bomber Fleet Size Target Unchanged For Now Despite Production Acceleration», twz.com — utilizada para confirmar que el objetivo de tamaño de flota no ha variado.

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