Bélgica busca nuevos constructores de fragatas —incluida Türkiye— para el estancado programa ASWF

Bélgica ha decidido explorar astilleros alternativos para su programa de Fragata de Guerra Antisubmarina (ASWF), desarrollado junto con los Países Bajos, después de que los costes se más que duplicaran y las entregas se retrasaran años. El ministro de Defensa belga, Theo Francken, anunció que el país enviará una Solicitud de Información (RFI) a astilleros de Francia, Alemania, Italia, España y Türkiye. Se espera que Bélgica tome en octubre la decisión final sobre si permanece en el programa.
¿Qué salió mal?
El ASWF es un programa de cuatro fragatas gestionado conjuntamente por Bélgica y los Países Bajos, con el astillero neerlandés Damen como contratista principal y Thales como proveedor de sensores. Lanzado en 2023 con un alcance total de unos 4.000 millones de euros, el proyecto ha visto aumentar el coste por buque para Bélgica, según cifras hechas públicas, de unos 600 millones a 1.300 millones de euros, un incremento superior al 100 por ciento. Según valoraciones recogidas en la prensa, los retrasos se deben a problemas de diseño: la primera entrega se habría desplazado de 2027-2028 a 2033-2034, y se afirma que el diseño original tiene dificultades para cumplir los requisitos de peso y estabilidad.
¿Por qué se menciona a Türkiye?
Llama la atención la inclusión de Türkiye en la lista de países candidatos citados por Francken. En los últimos años la industria naval turca ha ganado impulso, tanto en proyectos nacionales como en mercados de exportación, con las fragatas İSTİF (clase I), el destructor de defensa aérea TF-2000 y las corbetas clase Ada. Actores como STM, el astillero Ares, Sefine y el astillero Anadolu son cada vez más visibles en las licitaciones navales internacionales. Una RFI no equivale a una licitación o contrato vinculante; es un paso preliminar para medir qué pueden ofrecer los astilleros en capacidad, plazo y coste. Aun así, que Türkiye sea citada como posible candidata en la adquisición de fragatas de un miembro de la OTAN apunta a la competitividad de la industria naval turca en el mercado europeo.
Significado regional y estratégico
Las fragatas ASWF están destinadas a reemplazar a las actuales fragatas belgas de la clase Karel Doorman (clase M), Leopold I y Louise-Marie. Centradas en la guerra antisubmarina, estas plataformas de nueva generación desempeñarían un papel importante en la disuasión de la OTAN frente a las amenazas submarinas en el mar del Norte y el Atlántico. La incertidumbre en torno al programa es un ejemplo actual de cómo la adquisición de defensa europea puede reconfigurarse bajo la presión de costes y plazos.
Fuentes
- Army Recognition — «Bélgica busca nuevos constructores de fragatas mientras la asociación ASWF neerlandesa afronta costes disparados y un retraso de siete años», 21 de julio de 2026. Enlace
- NL Times — «El astillero neerlandés Damen corre el riesgo de perder también el pedido belga de fragatas», 20 de julio de 2026. Enlace

