Trump Ordena a la Armada Volver a las Catapultas de Vapor en Futuros Portaaviones Ford

Trump Ordena a la Armada Volver a las Catapultas de Vapor en Futuros Portaaviones Ford
Yazı Özetini Göster

El presidente Trump ha ordenado a la Armada de EE. UU. abandonar el sistema EMALS y volver a las catapultas de vapor en los futuros portaaviones clase Ford.

El presidente Donald Trump ordenó a la Armada de Estados Unidos abandonar el sistema de lanzamiento electromagnético EMALS y los Ascensores de Armas Avanzados en los futuros portaaviones clase Ford, disponiendo un regreso a las catapultas de vapor convencionales y a los sistemas hidráulicos. La directiva, emitida mediante una orden ejecutiva en agosto de 2026, generó fuerte repercusión en la prensa especializada en defensa.

La orden traza una línea clara: el USS Gerald R. Ford, ya en servicio, y los portaaviones actualmente en construcción, el USS John F. Kennedy y el USS Enterprise, conservarán el sistema EMALS tal como fue diseñado originalmente. El cambio se aplicará a partir del siguiente casco, el USS Doris Miller (CVN-81), actualmente en construcción, y a todos los portaaviones clase Ford que se construyan después.

El escepticismo de Trump hacia EMALS no es nuevo: durante su primer mandato calificó repetidamente al sistema de innecesariamente complejo, costoso y propenso a problemas de mantenimiento. Las catapultas de vapor impulsaron la flota de portaaviones durante décadas a bordo de los buques clase Nimitz con un historial confiable, mientras que EMALS, introducido con el Gerald R. Ford, ofrecía lanzamientos eléctricos más ajustables con la promesa de menor mantenimiento a largo plazo.

El desafío de ingeniería es considerable. El diseño interno del CVN-81 fue concebido específicamente en torno a EMALS para eliminar tuberías de vapor, capacidad de calderas y equipo de lanzamiento asociado, justamente lo que la clase Ford buscaba suprimir. Reintroducir ahora infraestructura de vapor implica rediseñar amplias secciones del buque, lo que podría presionar tanto el costo como el cronograma. Se prevé que el CVN-81 entre en servicio hacia 2034, y aún no está claro cuánto afectará el rediseño a ese calendario.

Las opiniones dentro de la comunidad de defensa están divididas. Algunos analistas sostienen que EMALS ya superó sus problemas iniciales y que volver al vapor representa un retroceso de aproximadamente una década. Otros, incluidos funcionarios navales y especialistas en adquisiciones, argumentan que el vapor sigue siendo más simple, probado y menos expuesto a las fallas electrónicas que afectaron a EMALS en sus primeros años de operación.

La misma orden también contempla la creación de un quinto astillero público, parte de un esfuerzo más amplio para ampliar la capacidad de construcción naval de Estados Unidos, aunque los detalles al respecto siguen siendo limitados por ahora.

La decisión marca un giro notable en la hoja de ruta tecnológica de lanzamiento de la Armada, y se espera que el debate sobre sus implicaciones de costo, plazos y rendimiento continúe conforme avance la construcción del CVN-81.

Fuentes

  • Breaking Defense, agosto de 2026
  • The Hill, agosto de 2026
  • Navy Lookout, agosto de 2026
  • Army Recognition, agosto de 2026

Bir Yorum Yazın

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Benzer Yazılar