El sistema ARACNE español logra su primer impacto directo

El sistema ARACNE español logra su primer impacto directo
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El sistema antidrón del Ejército de Tierra ARACNE (C-UAS) ha demostrado su capacidad para derribar drones por impacto cinético directo durante las pruebas de evaluación de la fase de neutralización destructiva (hard-kill), según informó el medio especializado infodefensa el 18 de octubre. Los «primeros disparos» se realizaron de cara a la preparación del ejercicio Atlas 26 en Huelva.

ARACNE entró en servicio a principios de octubre en el Regimiento de Artillería Antiaérea nº 71 (RAAA 71), la unidad de referencia del Ejército en operaciones antidrón. El sistema combina un paquete de mando y control desarrollado por Indra con un sensor electroóptico y una estación de armas desarrollados por EM&E. El programa cuenta con un presupuesto de 30 millones de euros.

La adquisición cubre 14 sistemas en dos configuraciones. La versión fija utiliza un refugio como centro de mando y control, mientras que la versión móvil monta el equipo sobre dos vehículos todoterreno Vamtac ST5. Según la distribución prevista, el Ejército recibirá 10 sistemas (cinco fijos y cinco móviles) más un simulador; la Armada y el Ejército del Aire y del Espacio recibirán, cada uno, un sistema fijo y uno móvil. La variante móvil fue evaluada recientemente en Eslovaquia durante unas maniobras de la OTAN.

Evaluación en dos fases: soft-kill validado, hard-kill en curso

La evaluación operativa de ARACNE avanza en dos fases. La primera, que pone a prueba la capacidad de neutralización no destructiva (soft-kill) —inhabilitar un dron sin destruirlo físicamente—, ya había sido validada por el Ejército de Tierra. La fase actual de neutralización destructiva (hard-kill) ha producido ahora resultados de destrucción física mediante impactos directos.

El conjunto de sensores del sistema consta de tres componentes. El radar Nemus, de banda S, cubre 360 grados en azimut y 90 grados en elevación, y detecta drones de 1 metro cuadrado a entre 12 y 15 kilómetros, y minidrones de 0,01 metros cuadrados a 4 kilómetros. El sensor de radiofrecuencia SmartEar, de 20 kilos de peso, rastrea de 400 MHz a 6 GHz en un radio de unos 6 kilómetros. El sensor electroóptico Oteos, de EM&E, combina una cámara HD CMOS con óptica infrarroja de tercera generación y zoom de 28x/20x, y detecta objetivos de estándar OTAN a más de 14 kilómetros de día y hasta 23,1 kilómetros en infrarrojo.

En el apartado de neutralización no destructiva, el inhibidor Brontes/EVO alcanza hasta 15 kilómetros contra señales de navegación por satélite (GNSS) y 5 kilómetros contra los enlaces de mando del piloto (C2S), lo que lo hace más apto contra drones comerciales o pilotados a distancia. En el apartado de neutralización destructiva, la estación de armas teledirigida Guardian 2.0 monta un lanzagranadas de 40 mm MK-19, eficaz entre 200 y 700 metros y con giro completo de 360 grados. Según fuentes de EM&E, la estación también puede integrar armamento que va desde ametralladoras de 5,56 mm y 7,62 mm hasta cañones de 12,7 mm, lanzagranadas automáticos de 40 mm y cañones de 30×113 mm. La opción de neutralización destructiva está pensada específicamente para enjambres de drones y drones guiados por fibra óptica, inmunes a la inhibición por radiofrecuencia.

El foco en la amenaza LSS

El programa prioriza los drones de la categoría LSS (Low, Slow, Small: bajos, lentos y pequeños), una clase intrínsecamente difícil de detectar. Con las aeronaves no tripuladas empleándose tanto en misiones de vigilancia como de ataque, esta categoría de amenaza se ha convertido en una prioridad para proteger a las tropas y las infraestructuras críticas. El reportaje de infodefensa señala que las lecciones de la guerra de Ucrania ayudaron a impulsar la incorporación de opciones cinéticas de neutralización destructiva al programa. ARACNE se describe como una solución de desarrollo nacional y se define como la primera gran licitación del Ministerio de Defensa español dedicada en exclusiva a sistemas antidrón.

Las pruebas continuarán durante el ejercicio Atlas 26 en Huelva, donde operarán juntos los sistemas ARACNE del Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire y del Espacio, con el objetivo de desarrollar procedimientos conjuntos e interoperabilidad entre los tres ejércitos. El despliegue avanzará conforme a la distribución prevista de los 14 sistemas.

Parte de un mercado en expansión dentro de la OTAN

ARACNE entra en servicio en un momento en que los sistemas antidrón se han convertido rápidamente en una prioridad para los países miembros de la OTAN. El uso de drones pequeños, baratos y numerosos tanto para el reconocimiento como para el ataque ha empujado a muchos países europeos a combinar la inhibición por software con opciones de neutralización física en un solo sistema. Que ARACNE haya logrado impactos directos en sus pruebas de neutralización destructiva es una señal concreta de ese esfuerzo por fusionar ambas capacidades en una sola plataforma.

Fuentes

Fuente primaria: infodefensa, Benjamín Carrasco, «El sistema C-UAS Aracne del Ejército de Tierra afina la puntería y derriba ya drones por impacto directo», 18 de octubre de 2026.

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