La Armada de EE. UU. Recibe el Primer E-130J Phoenix II: la Entrega del 15 de Octubre en Georgia Abre una Nueva Etapa en las Comunicaciones con Submarinos Nucleares

La Armada de Estados Unidos recibió el primer avión de una nueva familia destinada a cumplir la misión TACAMO, uno de los eslabones más sensibles del mando nuclear estadounidense. Lockheed Martin entregó un C-130J-30 Super Hercules a la Armada el 15 de octubre de 2026, en su planta de Marietta, Georgia. Con el tiempo, esta aeronave llevará la designación E-130J, conocida como «Phoenix II».
La entrega marca el primer hito concreto de un programa pensado para reemplazar a la flota envejecida de E-6B Mercury. Con este paso queda establecido, para las próximas décadas, qué plataforma transportará las órdenes de emergencia entre el presidente, el secretario de Defensa y los submarinos que portan misiles balísticos.
El programa depende de la oficina de mando, control y comunicaciones estratégicas aéreas de la Armada, conocida como PMA-271. La unidad que operará el avión una vez entre en servicio será el Ala de Comunicaciones Estratégicas 1 (SCW 1). El aparato entregado esta semana es el primero de tres C-130J-30 que la Armada encargó en septiembre de 2024.
Una vez operativo, el E-130J asumirá la misión TACAMO, sigla de Take Charge and Move Out, relevando al E-6B. Esta misión ofrece un enlace de comunicaciones capaz de sobrevivir que conecta al presidente, al secretario de Defensa y al Mando Estratégico de Estados Unidos con los submarinos portadores de misiles balísticos nucleares, incluso cuando navegan sumergidos. El sistema está diseñado para que los mensajes de acción de emergencia sigan llegando aunque las redes de comunicación convencionales queden interrumpidas.
El avión entregado esta semana todavía está lejos de estar listo para esa tarea. Northrop Grumman, contratista principal e integrador de los sistemas de misión del programa, se encargará de convertir el aparato tras el traspaso. A esa conversión le seguirán pruebas en tierra y vuelos de prueba de desarrollo, y solo después de completar esas etapas el avión podrá considerarse apto para el uso operativo.
Collins Aerospace suministra el sistema de comunicaciones de muy baja frecuencia (VLF), que constituye el núcleo del equipo de misión. La flota actual de E-6B utiliza una larga antena de arrastre para transmitir señales VLF a los submarinos sumergidos, y se espera que el E-130J reciba un sistema de antena comparable. El endurecimiento del avión frente a los efectos de un pulso electromagnético figura entre los requisitos clave del programa.
El C-130J-30 es un avión más pequeño y más lento que el E-6B al que sustituirá, lo que significa que no puede llegar a su estación con la misma rapidez ni volar tan alto. A cambio, puede operar desde una gama más amplia de aeródromos, incluidas pistas austeras que el E-6B, de mayor tamaño, no puede utilizar, lo que otorga a la futura flota mayor flexibilidad geográfica.
El plan de la Armada contempla adquirir 31 unidades de E-130J en total, repartidas entre seis aviones de desarrollo y 25 de producción. Esa cifra casi duplica los 16 E-6B que actualmente cumplen la misión TACAMO. Todavía no está claro cuántos de los aviones de desarrollo quedarán finalmente habilitados para uso operativo, y tampoco se ha fijado una fecha para cuándo la nueva flota reemplazará por completo al E-6B.
La Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno de Estados Unidos (GAO) ha advertido sobre riesgos en el programa, señalando que encajar el equipo de misión en un fuselaje más pequeño podría afectar la disponibilidad operativa y generar dificultades de ingeniería y fabricación. Esa advertencia ayuda a explicar por qué la Armada trata las fases de conversión y prueba como un proceso cauteloso y escalonado, y no como un simple reemplazo rápido.
La misión TACAMO se remonta a 1963, cuando el EC-130Q la cumplió por primera vez. Ese avión mantuvo la tarea hasta 1993, cuando el E-6A tomó el relevo, evolucionando más tarde hacia la configuración actual del E-6B. El E-6B también desempeña el papel de puesto de mando aéreo conocido como «Looking Glass», una función separada que la Fuerza Aérea busca reemplazar mediante un esfuerzo propio, independiente del programa E-130J de la Armada.
El capitán Roger Davis, director del programa PMA-271, afirmó que la entrega «sienta las bases de nuestra futura postura de disuasión estratégica». Davis añadió que el programa garantiza que la nación conserve «un salvavidas de comunicaciones inquebrantable» con la flota de submarinos portadores de misiles balísticos, una frase que muestra cuán estrechamente vincula la Armada esta entrega puntual con la credibilidad general de la disuasión nuclear.
Queda mucho camino por recorrer antes de que el avión pueda volar una misión TACAMO real. La velocidad con que Northrop Grumman complete la conversión, junto con el avance en la entrega y las pruebas de los dos C-130J-30 restantes, determinará cuándo podrá la Armada comenzar a retirar su flota de E-6B.
Fuentes
Fuente: The War Zone (TWZ). Título: «First C-130J For Navy’s New E-130J Phoenix II Ballistic Submarine Communications Fleet Delivered». Fecha: octubre de 2026. URL completa: https://www.twz.com/air/first-c-130j-for-navys-new-e-130j-phoenix-ii-ballistic-submarine-communications-fleet-delivered. Propósito del uso: fuente principal de todos los hechos, fechas, cifras y la cita empleados en este artículo.
